Portada para el libro de poesía de Martxel Mariskal. Los peces, la piel, las escamas y las branquias evocan un imaginario marino cotidiano pero poderoso. Mirar largamente lo ordinario genera extrañeza. Aquí la respiración, la precisión y la acumulación coexisten en un espacio estrecho, organizadas en un sistema preciso y estricto que revela el cuerpo orgánico.